FLORIDA
UN ESTADIO DE CAÍDAS GRAVES
Juan Pablo está bien tras el golpe, piden seguridad en el 10 de Julio
No existen más que algunos reparos de funcionarios, docentes y padres para mantenerlos seguros y en un momento ocurre lo peor, cuando un niño cae al piso desde lo más alto.
Varios equipos, con sus protagonistas de hasta 12 años, eran observados por padres, hermanos y otros familiares.
Minutos antes de las 15:00 horas, en la parte más de alta de la tribuna “Delfino Galván”, Juan Pablo de 4 años y su padre Pablo Lamaita, miraban a Camila (hermana) que participaba en uno de los juegos.
Lamaita subió un poco más en las gradas. Allí se recostó a la baranda, pero ésta es demasiado alta para su hijo. Con un vacío de 3.50 metros a sus espaldas, el pequeño se precipitó y -aunque salvó su vida al caer su cabeza encima de uno de sus brazos- graves heridas hicieron necesaria su internación en el Centro de Tratamiento Intensivo de un hospital de Maldonado.
UN SEGUNDO
La primera atención que recibe Juan Pablo es de una doctora que se encuentra en el lugar, también disfrutando del evento. La Dra. Patricia Bruno, pediatra, llegó casi al instante de la caída. Un profesor que se encontraba debajo de la tribuna acomodando pelotas, escuchó el golpe y luego vio a Juan Pablo.
Alejandro Rubano estaba en el segundo depósito bajo las instalaciones y cuando observó vio al menor y a su padre que saltaba desde lo alto. Poco después, la noticia corrió por el estadio. Lorena Guillén, quien había salido a llevar una silla, estaba mirando a su hijo cuando notó lo que pasaba.
“Estaba mirando la cancha. Escuché lo del niño y fui enseguida. Estaba tendido y lloraba. Su padre le agarraba la mano y la Dra. Bruno le sujetaba el cuello. Enseguida llamé a la ambulancia del Suduf y luego al Cem. Y llegaron las dos”.
Pablo (padre) hizo una breve declaración, según contó Lorena. “Dijo que se había sentado ahí y que se distrajo un segundo, cuando el hijo se cayó”, relató Lorena.
¿SEGURIDAD O RESPONSABILIDAD?
Artigas Peña es el encargado del estadio. La actividad de fin de semana es tan normal como los niños que corren por debajo de las tribunas y no oyen los consejos de los funcionarios.
“Se les dice reiteradamente que se pueden caer, que tengan cuidado. Lamentablemente ahora no escuchan nada. No respetan y yo tengo varias anécdotas donde termino insultado por los padres cuando le digo algo al niño. Hace una semana, le dije a una señora sobre el hijo que corrió por ahí arriba. Se enojó. Cuando la vea de nuevo le voy a contar lo que pasó”, dijo Peña.
De acuerdo a lo averiguado, las actividades deberían contratar un servicio 222 para la seguridad en el lugar, pero los montos no suelen alcanzar para eso. Lo mismo ocurre con los funcionarios. La comuna no puede generar horas extras y sólo dos personas se ocupan de la atención de todo el lugar. “Obviamente no podés estar en todos lados”, agrega Peña.
Los funcionarios sostienen que la responsabilidad pasa por los padres de los menores y los docentes.
NO ES UNO MÁS
La pregunta que muchos hacen es si se pudo haber evitado este accidente. Lo que se puede responder es que no es la primera vez que sucede.
En los últimos años se han registrado cuatro hechos similares. En uno de ellos un niño se fracturó un brazo y, hace poco tiempo, otro caso pudo terminar igual para una niña. Su madre, Verónica Schol, recordó que en el año 2003 su hija subió algunos escalones y cayó. “Fue un segundo. Ellas (sus hijas) se movieron y cayeron de la parte más alta debajo de la tribuna. Cuando la miré estaba como muerta, pero sólo fue un golpe”.
Peña dice al respecto que no se puede llenar el estadio de redes y que hay barandas para los padres. “No ves ningún estadio lleno de redes debajo de las tribunas. Se ha hablado de eso y la seguridad. Este es el primer caso en esta administración”. Malena Lamaita, tía de Juan Pablo, opina diferente. “Es un lugar público para el ocio, la recreación y adonde va la familia, niños. Debería haber más seguridad. Ese vacío es peligroso. Que cierren esa parte y que la usen como depósito, pero debería ser más seguro”, dijo la tía del pequeño
JUAN PABLO EN FLORIDA
En las últimas horas Juan Pablo fue nuevamente internado en Florida. Ayer a las 16:00 horas llegó en estado estable y con una amplia mejoría. Su ingreso fue con una fractura en la cabeza sin efecto en masa, o sea sin que su cerebro y cerebelo hayan sido afectados. Además, también presentó una contusión pulmonar, una herida también grave pero de la cual Juan Pablo evolucionó favorablemente.
“Su evolución es muy favorable. Camina, respira, orina y hace todo sin ningún tipo de ayuda. Eso quiere decir que la respuesta fue muy buena. De todas maneras, debido al golpe en la cabeza, ahora hay que cuidarlo como un cristal por lo menos durante los tres próximos meses”, agregó Malena Lamaita.
Fuente: elheraldo.com.uy
Publicado: 09/08/2006

