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DEPORTES, FLORIDA

CON EL CONDUCTOR DE ATLÉTICO CAMPEÓN DEL INTERIOR

Ramón: “La solidaridad grupal fue principal virtud de aquel equipo”

Escribe: José Martínez Cayaffa

El 4 de agosto de 2002 quedó grabado a fuego en el calendario albiceleste, desde el momento que significó el final de un largo periplo detrás del título de mejor del interior. Los nombres que concretaron la hazaña se aseguraron un lugar destacado en la historia del club de la Piedra Alta y ayer, seguramente, las anécdotas y los recuerdos de la campaña se multiplicaron. Resultó hasta lógico hablar con el conductor de la campaña, Edgardo Ramón, un floridense que ha sabido conjugar el éxito tanto en lo empresarial como en lo deportivo.

Comenzó muy joven su actividad como técnico y suma numerosos lauros en el ámbito de clubes de la Liga Capital, ULIFF y selecciones. Cuatro años atrás le fue encomendada la misión que pintaba como más difícil: conjugar esa especie de hechizo que perseguía a los de la Piedra Alta, que varias veces habían estado cerca de la Copa sin poder lograr el objetivo. Lo logró y hoy nos cuenta algunas anécdotas y reflexiona sobre la referida campaña.

LAS VIRTUDES GRUPALES

- ¿Qué tuvo su equipo que de pronto le faltó a representaciones de Atlético que no lograron llegar al título del interior?

- Partamos de la base de que nunca me gustaron las comparaciones en el fútbol: uno tiene que considerar que todos hicieron el esfuerzo, que hay demasiados imponderables en una campaña como para confrontar directamente diferentes etapas. Puedo hablarle sí de las que considero las virtudes de aquel grupo del 2002, las que no se pueden medir individualmente, desde el momento que siempre hemos afirmado que fue su sentido de solidaridad colectivo lo que lo sacó adelante. Entrenamiento tras entrenamiento vimos crecer la concentración general hacia el objetivo, el convencimiento de que el sacrificio era la base de la empresa. Supieron mantener los pies sobre la tierra y hoy, a la distancia, pienso que sirvió bastante nuestra política de buscar siempre un “pero” al rendimiento general; el nunca dejar que se descansaran en un nivel, por más aprobable que lo consideráramos. Fue un acicate constante, que los mantuvo en guardia toda la campaña, al punto de que cuando volvíamos con la copa desde Durazno varios jugadores me encararon y risueñamente me “apuraban”: “Vamos, hable, díganos qué hicimos mal hoy, que salimos campeones”. Reitero que fue la mentalidad de grupo la arista más sobresaliente; muchos han hablado de que Zuvela fue desnivelante y, sin negar que se trata de un excelente jugador, yo les recordaría, por ejemplo, que Guillermo Rodríguez hizo un gol más que él.

NO A LOS PÉSAMES

- ¿Qué pasó luego del empate como locales en la primera final ante Unión Juvenil?

- Lo dije en aquel momento (y por suerte quedó grabado y escrito) y lo reitero ahora: no me preocupé mayormente, por un razonamiento hasta lógico: el rival había hecho lo más sencillo que hay en el fútbol, como lo es meterse atrás y pegar al balón para cualquier lado, sin mostrar un atisbo de apuesta al fútbol ofensivo. Estaba claro que allá ellos tendrían que mostrar otra cosa y no los veíamos facultados como para hacerlo. Además, nosotros veníamos jugando mejor como visitantes, por lo que el resultado del primer partido era más que relativo.

Me alarmó, eso sí, cierta sensación fatalista que (sin mala intención, por supuesto) se fue generando entre algunos periodistas y gente que concurría a los entrenamientos. Los que opinaban que prácticamente ya estábamos cumplidos con haber llegado a la final. Más que a entrevistarnos, parecía que llegaban a darnos el pésame. Entonces entendimos que era necesario sustraer al plantel de una atmósfera entre conformista y pesimista, y hablamos a fondo con los jugadores de lo que nos estábamos jugando, al igual que en la charla previa al partido en Durazno. Más que el presentimiento, tenía el convencimiento de que no habría un tercer partido, de que esa tarde ganábamos o marchábamos. Pero, en definitiva, le tenía una fe infinita al equipo, al punto de que cuando ganábamos 2 a 1 incluí a Piñeyro, un atacante, porque estaba claro que lo podíamos ganar. Habíamos retomado aquel funcionamiento claro y sencillo que había sido nuestra mejor virtud a lo largo de la campaña.

ESTAMOS INVOLUCIONANDO

- ¿Está en sus planes ir por la revancha de la Copa 2005 si se diera la oportunidad en la próxima temporada?

- El fútbol siempre ha sido mi gran pasión, al punto de que muchas veces he tenido que relegar alguna de mis actividades para aceptar algo que me ha parecido acorde a los conceptos que he manejado siempre. Pero entiendo que el fútbol floridense ha venido involucionando en ciertos aspectos. Durante la mayor parte del año se juega por la tarde, pero acá cada vez son más los equipos que entrenan por las noches, algo que en esta época del año, por ejemplo, es un verdadero despropósito. Se expone mucho más la salud del jugador, no se cuenta con iluminación suficiente y hasta el panorama deprime a técnicos y jugadores. Habrá que hacer el esfuerzo, como por ejemplo compensar económicamente las horas que el jugador pierda en su trabajo por entrenar en horas diurnas. Y mire que siempre he afirmado que el jugador floridense resalta por su dedicación y sentido del sacrificio. Pero este tipo de ventajas al final limita tremendamente sus posibilidades competitivas.

Fuente: elheraldo.com.uy

Publicado: 04/08/2006

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