PAYSANDú
Si no hay una rápida solución, Paysandú podría quedar desabastecido de bebidas
La situación obedece a un conjunto de factores conflictivos por el que pasa el sector de la bebida en el país, en el que interactúan con diversos niveles las propias embotelladoras, la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) y la Federación de Transportistas de la Bebida (FETRABE).
FETRABE, que nuclea a los propietarios de los camiones de distribución de bebidas, mantiene un conflicto con las empresas embotelladoras y elaboradoras de cervezas y refrescos cola. A esto se suma una relación «al borde del conflicto» de la FOEB que pide una diferencia salarial de 12%, 13% y 15% y advirtieron que «si no lo pagan no habrá temporada» estival. A su vez, los empleados de transportistas de bebidas pidieron un cincuenta por ciento de aumento, calificado por la patronal como «demencial». Por si esto fuera poco, desde hace cuatro días Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) no entrega bebidas a los distribuidores. Alejandro Sarlo, de Maracaná Distribuciones, dijo a EL TELEGRAFO que «actualmente estamos cumpliendo con los requerimientos de plaza basados únicamente en nuestro propio stock, ya que no hay abastecimiento desde fábrica».
«Estamos entregando a los clientes lo mínimo necesario» dijo Sarlo, agregando que «en el caso de la cerveza, como entre semana el consumo es escaso, no pactamos grandes ventas sino hasta el fin de semana, esperando que en estos días la situación se solucione y se retome el normal abastecimiento en toda la línea, desde la producción hasta la venta al menudeo».
En estos días, «la mayor falta de productos se nota en las diferentes líneas de refrescos» que distribuyen. Asimismo «no vendemos más allá de la venta probable, es decir no vendemos para que las empresas hagan stock».
«Los inconvenientes, que no son solamente por las demandas de FETRABE, sino que hay otros actores involucrados, tienen que ver con una negociación comercial que se lleva a cabo en estos días y que esperamos tenga pronta solución, para beneplácito de todas las partes, como todo acuerdo que se precie de tal», señaló.
FETRABE ha tomado una medida de fuerza contra las embotelladoras, no distribuyendo sus productos, a lo que se suma que Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) desde hace cuatro días no entrega a distribución sus líneas.
Asimismo, los «retornables» podrían dejar de ser embotellados temporalmente, pues no hay reposición de los envases vacíos existentes en plaza y que habitualmente son restituidos a las embotelladoras por el sistema de FETRABE.
Esta pretende actualizar los precios de su servicio en los contratos firmados con varias marcas. Reclaman a Pilsen, Pepsi y Patricia -tres marcas de la misma empresa- que reconozca los aumentos salariales que tuvo que pagar el sector por disposición de los Consejos de Salarios y la suba del combustible, en la medida que los márgenes están calculados con salarios anteriores a marzo de 2005. La Federación de Transportistas de Bebidas también mantiene diferencias con Coca Cola, compañía a la que reclama el cumplimiento de los contratos, pues sostiene que el flete se está pagando por debajo de lo que indica el convenio.
Las mayores diferencias se mantienen con Pilsen, cuyo volumen de negocios creció un treinta por ciento, pero que según FETRABE «para nosotros la recaudación sigue siendo prácticamente la misma».
FETRABE es una cámara empresarial de alcance nacional, que reúne a los distribuidores y transportistas que poseen contrato o relación comercial permanente con las empresas productoras o importadoras de aguas minerales, refrescos y cervezas.
Nuclea a trescientos camiones de Montevideo e Interior, que distribuyen a las marcas Pepsi, Pilsen, Patricia, Coca Cola, Norteña y Salus a todo el país. Está asociada a la Intergremial del Transporte Profesional de Cargas (ITPC).
LA POSTURA DE FOEB
La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) —que cuenta con el 98% de afiliación del sector— sostiene que si no hay acuerdo con las embotelladoras peligra la temporada alta de colocación, la estival, así como la realización del festival Pilsen Rock.
Los trabajadores enfatizan que la discusión fundamental refiere a la evaluación de tareas por categorías y los convenios colectivos por productividad, algo que las partes habían acordado hace catorce meses y que debió entrar en vigencia el pasado 1º de julio.
Otro tema conflictivo son las licencias gremiales. Hay acuerdo en media hora de licencia por trabajador, pero no en el tope. Los empresarios plantean un máximo de cien horas (doce jornales y medio) por mes para las empresas de hasta doscientos trabajadores. Estos piden un tope de quinientas horas (sesenta y dos jornales y medio).
Fuente:eltelegrafo.com
Publicado: 30/09/2006
